Firmeza y adaptabilidad

En Honor a Su verdad
Como cristianos debemos aprender a no ser inflexibles. Dios ha sido flexible a lo largo de la historia, para poder concretar Su plan de salvación. Si bien Dios es perfecto y no cambia en Su esencia, Sus leyes, requerimientos y Su forma de tratar con la humanidad han ido cambiando a lo largo de los tiempos, como claramente podemos ver al leer la Biblia.

En ocasiones Dios incluso dio leyes que podríamos considerar "imperfectas", para una humanidad imperfecta. Por ejemmplo, Dios creó al hombre y la mujer para formar una unidad hasta la muerte, pero Él mismo permitió el divorcio. Él no quiere el divorcio, pero sabe cuán imperfectos somos y adaptó Sus leyes para ayudarnos. Este es sólo un ejemplo de muchos otros que hay en la Biblia de cómo Dios ha sido flexible en Su forma de tratar con la humanidad.

Pero el que Dios haya sido flexible no quiere decir que Su esencia haya cambiado. Dios es amor, Dios es un Dios de paz, de justicia, de santidad, eso no ha cambiado. Dios ideó un propósito y un plan para Su creación, eso tampoco ha cambiado, pero como Dios dio a muchos de sus seres creados la capacidad de decidir, Dios ha tenido que ser flexible en cómo tratar con Sus seres creados para que Su plan llegue a la concreción. Es así que vemos a Dios siendo firme y constante en su esencia, pero “flexible” en Su trato con la humanidad.

Del mismo modo, nosotros como hijos de Dios debemos aprender del ejemplo de nuestro Padre. Si bien somos llamados a santidad y la Biblia nos deja en claro que Dios quiere que seamos íntegros y perfectos, lo cierto es que la humanidad está llena de pecado, errores, debilidades e imperfecciones, por lo tanto, debemos aprender a ser flexibles con los pecados y errores de los demás, y también con los propios. En Romanos 14 Pablo nos instruye a “recibir al débil en la fe”, no para juzgarlo y derribarlo, sino para ayudarle a edificar su fe y su relación con Dios.

La Biblia nos manda a estar firmes (2 Tes. 2:15; Fil. 4:1), pero estar firmes y ser inflexibles son dos cosas distintas. Un material rígido e inflexible como el grafito se parte si se le intenta doblar con mucha presión, pero hay otros materiales, como el oro, que aunque son estables, permiten ser doblados y moldeados.

En nuestro servicio cristiano, debemos aprender a construir un carácter firme en Dios, debemos tener firmeza en nuestra confianza y creencia a Dios, pero también debemos ser suficientemente flexibles como para dejar que Dios nos dé la forma que él desea y nos convierta en vasos para honra. Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes (St. 4:6), la humildad es esa cualidad por la cual dejamos que Dios nos moldee según Su voluntad. Alguno podrá decir “yo no soy soberbio”, sin embargo, como seres humanos ninguno de nosotros somos perfectos y esto incluye el ser perfectamente humildes. Nadie es perfectamente humilde, todos tenemos áreas en las que somos más humildes y áreas en las que somos más soberbios y es así que logramos crecer más en las áreas de humildad y nos estancamos en las áreas de mayor soberbia, si queremos ser edificados por Dios, debemos reconocer las áreas de rigidez en nuestras vidas y trabajarlas para dejar que Dios también nos moldee en esas áreas.

Otra área en donde debemos aprender a ser flexibles es en el servicio a nuestros hermanos en Cristo. Pablo dijo:

1 Corintios 9:20-23 (RVA)
(20) Para los judíos me hice judío, a fin de ganar a los judíos. Aunque yo mismo no estoy bajo la ley, para los que están bajo la ley me hice como bajo la ley, a fin de ganar a los que están bajo la ley.
(21) A los que están sin la ley, me hice como si yo estuviera sin la ley (no estando yo sin la ley de Dios, sino en la ley de Cristo), a fin de ganar a los que no están bajo la ley.
(22) Me hice débil para los débiles, a fin de ganar a los débiles. A todos he llegado a ser todo, para que de todos modos salve a algunos.
(23) Y todo lo hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él.

Pablo jamás negoció con la esencia de su fe, él estuvo firme en la doctrina que recibió de Dios, sin embargo, fue flexible a la hora de dar su servicio y buscó siempre la mejor forma de servir a otros. Pablo no fue con rigidez hacia los otros cristianos diciendo “yo soy así, digo lo que pienso, al que le gusta bien y al que no, lo lamento”, todo lo contrario, con el fin de ser más efectivo en su prédica Pablo prestó atención a las creencias, costumbres y modo de vida de aquellos a los cuales les iba a predicar y se acercó a ellos como uno más.

La lección es que debemos aprender a adaptarnos al medio en que vivimos para poder ser más efectivos servidores de Cristo. A nuestro alrededor hay muchos problemas nuevos que van carcomiendo la fe, la esperanza y las ganas de vivir de las personas. La drogadicción se ha vuelto cada vez más común, vemos crecientes intentos de suicidio, ataques de pánico, depresión bipolar, adicción al Facebook, adicción a los videojuegos, vemos una creciente inmoralidad en nuestra sociedad, las soluciones de hace 100 años ya no funcionan para la sociedad moderna y es necesario que seamos sabios para poder aplicar nuevas soluciones para los problemas que surgen.

Sin embargo, aplicar nuevas soluciones y ser flexibles no debe confundirse con “amoldarse a esta era”. Muchas iglesias y grupos cristianos, en el afán de “ganar gente” ha convertido a las reuniones de cristianos en espectáculos emotivos que poco alimentan el hambre y sed espiritual de las personas y esto no es un buen ejemplo de “adaptación”. Romanos 12:2 nos dice claramente que no debemos amoldarnos a esta era, y 2 Corintios 4:4 nos dice que el Diablo es el dios de esta era. El Diablo ha acomodado a esta era para hacer un “molde” en el cual las personas del mundo se sientan cómodas con la maldad. Como cristianos, debemos salir de ese molde y debemos encontrar el equilibrio entre el ser suficientemente flexibles como para ayudar efectivamente a las personas, pero sin amoldarnos a la inmoralidad y pecado del mundo.

El mal se desarrolla rápido, porque en general no tiene problemas de adaptabilidad, pero muchos creyentes no han captado la esencia del amor de Dios y han armado todo un sistema religioso ritualístico que con frecuencia los mantiene en la rigidez de un sistema que rara vez puede otorgar solución a los nuevos problemas que se presentan en la sociedad.

Dios es un Dios inconmovible en Su esencia, pero flexible en Su trato con la humanidad, con el fin de completar Su plan de redención. Del mismo modo, debemos aprender a estar firmes en nuestra fe pero ser maleables ante las manos del Creador y flexibles y adaptables en nuestro trato con otras personas. Para todo lo que hagamos, por supuesto, siempre debe primar nuestra relación con Dios a través de la oración y la consideración de las Escrituras. Las Escrituras nos darán el marco sobre el cual no debemos “pasarnos” en nuestro deseo de servir a Dios, pero en la oración y relación con Dios tendremos la dirección exacta a tomar en cada situación, Dios nos dará la guía adecuada para que nuestro servicio sea efectivo y lleno de poder.

Termino con una interesante frase de Michael McGriff, que extraje del libro “17 cualidades esenciales de un jugador en equipo, de John Maxwell:

"Bienaventurados los flexibles porque ellos
no se romperán cuando los doblen"






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